Asfixia por inmersión: La principal preocupación de las áreas de urgencias en verano

El pediatra de Clínica Tarapacá, Dr. Juan Carlos González, señala que sólo bastan 30 segundos bajo el agua y 3 minutos sin recibir maniobras para provocar secuelas neurológicas, o incluso, la muerte.

A nivel global, más de 360 mil personas mueren al año debido a la asfixia por inmersión. En Chile las cifras son igual de alarmantes, puesto que es la primera causa de fallecimiento accidental en niños entre 1 y 4 años.

En este escenario, el pediatra de Clínica Tarapacá, Dr. Juan Carlos González, explica que la asfixia por inmersión se considera una insuficiencia respiratoria producida por “el ingreso del organismo en un medio acuoso, y es lo suficientemente grave como para necesitar maniobras de soporte vital en el lugar y luego ser transportado a un servicio de urgencia. En algunos casos, la cantidad de agua para producirse un ahogo puede llegar hasta 5 centímetros de altura”, específica.

El verano y las vacaciones se convierten en el panorama ideal de miles de familias, donde las piscinas y playas pueden llegar a ser un importante riesgo para los menores de edad, en especial, si no existe constante vigilancia. Así lo han revelado datos del Minsal que indica que, en Chile, anualmente se registran más de 340 ahogamientos, y más del 50% de ellos se produce en piscinas particulares. Además, la asfixia por inmersión es la primera causa de muerte en niños entre 1 y 4 años, donde el 70% de ellos estaba siendo supervisado por un adulto al momento del accidente.

Tal es su gravedad que, por cada caso de ahogo, existe uno a 4 hospitalizados por esta causa, donde el 70% de éstos no manifestará lesiones ni secuelas en el futuro, pero un 20% puede quedar con secuelas.

Según el especialista, “jugar en el agua puede ser muy divertido, sobre todo en verano debido a las altas temperaturas. Sin embargo, es muy importante la supervisión de un adulto en todo momento, ya que los casos de asfixia por inmersión ocurren cuando el adulto a cargo desvía su atención”.

En este sentido, la comunidad médica insiste en la importancia de la prevención y de actuar a tiempo en caso de ocurrir un accidente. En el primer aspecto, el profesional de Clínica Tarapacá explica que “tomar precauciones es vital para que estos accidentes no ocurran, entre ellas recomendamos instalar rejas de seguridad, la cual debe cubrir toda la piscina, cuya altura tenga, al menos, entre 1 mt y 1 ½ mt; que el acceso de entrada a los menores sea lo más difícil de abrir para un niño. Además, de que esta infraestructura no tenga barras horizontales que permitan al menor escalar”.

Mientras que, el pediatra agrega que lo ideal es que los niños tengan clases de natación y que siempre usen chaleco salvavidas. En el caso de menores de 4 años, no se recomienda que éstos ingresen a piscinas.

¿CÓMO PODEMOS ACTUAR?

La atención de Urgencia será fundamental para evitar secuelas y complicaciones. Sin embargo, mientras se acude a un recinto asistencial o éste llega al lugar del incidente, los padres pueden realizar acciones que permitirán salvar la vida de un niño. Una de ellas es la maniobra de reanimación cardiopulmonar (RCP), la cual tiene un relevante impacto en la recuperación de un paciente que ha sufrido asfixia por inmersión.

“En tan sólo 30 segundos un niño comienza a ahogarse, por lo que debe haber cero distracciones por parte de los adultos. También es relevante que padres o cuidadores cuenten con un curso o capacitación en maniobras de RCP básico”, puntualiza.

Por lo mismo, explica que lo importante es sacar lo más pronto posible al menor de la piscina, dado que los casos que más diagnósticos complejos presentan es cuando el tiempo de inmersión supera los 3 minutos, y donde existe un retardo en las maniobras de reanimación. El Dr. González indica que en caso de un accidente seguir los siguientes pasos:

  1. Primero se debe poner a la persona acostada de espalda sobre una superficie dura. Ver si está respirando. Luego, despejar la vía aérea, sobre todo de la lengua, ya que a veces puede obstruirla. Si está acompañado, que otra persona pida ayuda mientras usted reanima.
  2. Si está respirando poner de lado, a fin de ayudarlo a botar el agua.
  3. Si no está respirando, se inicia la reanimación con respiración boca a boca, soplando aire por la boca de la persona ahogada para suministrar oxígeno a sus pulmones. Repetir dos veces.
  4. Iniciar masaje cardiaco con el objeto de mantener la sangre circulando. Para esto, debe colocar la base de una mano en el centro del esternón y aplicar presión hacia abajo de tal modo que se comprima el pecho. Realizar 30 compresiones de manera rápida, con una frecuencia de 100 por minuto de forma rítmica y permitiendo que el tórax vuelva a expandirse después de cada compresión, sin parar.
  5. Volver a dar respiración boca a boca.
  6. Repetir esta secuencia cinco veces, lo que equivale a alrededor de dos minutos, antes pedir ayuda y llamar al servicio de emergencia o concurrir a una unidad de Urgencia.
  7. Continuar con la reanimación cardiopulmonar hasta que la persona se recupere o llegue ayuda.