La disfunción sexual extendida en el tiempo puede ser un indicador de violencia de género

Esta patología puede ser más reveladora de lo que se pensaba.

Las disfunciones en materia sexual llegan a acabar distintas formas de incapacidad para poder participar de manera satisfactoria en las relaciones sexuales. Es necesario abordar ya en las consultas de atención primaria este tipo de disfunciones y resaltar lo importante que es la detección de estas situaciones de violencia de género.

Hay facultativos que insisten en pensar que detrás de cada disfunción en materia sexual en la mujer, con independencia del tipo que sean, deben tener presentes que la paciente en cuestión puede que esté viviendo una situación de maltrato.

Todavía la violencia machista se presenta de forma solapada, como las disfunciones sexuales de manera mantenida, que cuando no mejoran pueden hacernos sospechar.

Se debe estar alerta siempre con las disfunciones sexuales

Hay mensajes de disfunción mantenida, como el clásico “no tengo ganas de tener sexo” o “me comienza a doler mientras tengo relaciones sexuales”. Esto nos puede indicar un maltrato físico o psicológico mantenido en el tiempo. Detrás de las disfunciones sexuales en la mujer, puede haber una situación de maltrato. Existen algunas prácticas que pueden no ser objeto de consenso. Hablamos de obligar a que la otra persona realice siempre una serie de prácticas, puesto que la cama y el maltrato suelen ir unidos.

Esto es necesario tenerlo en cuenta, detectarlo y afrontarlo. Por todo ello, desde los especialistas reclaman mayores formaciones y recursos para ayudar a toda mujer que viva situaciones de maltrato.

Respecto a ello, esta clase de intervenciones tienen que ser individualizadas y dependerán de la fase del ciclo de maltrato. No es lo mismo la intervención cuando hay sospechas de maltrato que si se ha confirmado. O si la mujer está debidamente preparada para poder abordar el problema o si tiene consciencia de que vive dicha situación.

La disfunción sexual también esconde otra clase de enfermedades

Es necesario el enfoque de una disfunción que puede terminar englobando una serie de patologías de gran frecuencia, que muchas veces no se van a diagnosticar al no buscarse. Hay que buscarlas de manera activa, ya que los pacientes, tanto por miedos como tabúes o temas religiosos, llegan a normalizar un tema como la disfunción a nivel sexual y creen que es algo que no es un problema, sino una consecuencia lógica de la edad, lo que hace que no pregunten o pidan ayuda.

Está claro que la totalidad de las disfunciones llegan a ocasionar problemas a nivel de afectar al confort y la calidad de vida de las personas. En ocasiones, las disfunciones de carácter sexuales, en ambos sexos, suelen comenzar años antes de que se llegue a presentar una enfermedad cardiovascular, como puede ser un infarto, angina o ictus. En el momento en que un paciente nos comenta un problema de esta clase, hay que profundizar, haciendo un análisis.

Por poner un ejemplo, las mujeres que sufren de diabetes suelen tener afectación en la totalidad de estados de la etapa sexual, caso del deseo, la excitación o la fase orgásmica. Hablamos de mujeres que están más predispuestas a padecer neuropatías y daños vasculares en las zonas, además de ser más propensas a las infecciones urinarias y vulvovaginales.

De todas maneras, nunca hay que olvidar que se le debe dar al paciente siempre el mejor tratamiento para la disfunción eréctil y alguna clase de alternativa en lo terapéutico. En el caso de que no se pueda hacer desde primaria, es bueno que se le derive a un estamento en el que le podamos dar un consejo a nivel sexual que esté más especializado en el problema como tal.

Conclusiones sobre las disfunciones sexuales y la violencia de género

Como podemos ver, lo cierto es que las disfunciones sexuales esconden más cosas de las que podamos pensar en un principio. Siempre es bueno cada cierto tiempo pasar por el médico en el caso de que tengamos problemas a nivel sexual, pues el sexo es vida y como tal hay que entenderlo. Cuando algo no va bien la salud se resiente y por eso suceden este tipo de cosas a nivel sexual que debemos atender como es debido.

En cuanto a la violencia de género, todos coincidimos en que es algo horrible y que no debería existir, pero es un combate largo en el que hay que poner toda la carne en el asador, tanto por parte de las personas como por las administraciones que deben castigar adecuadamente este tipo de comportamientos que tanto mal y que se cobran muchas vidas a nivel nacional e internacional.

Esperamos que se siga profundizando en la necesaria concienciación por parte de la sociedad para que nadie tenga que sufrir ningún tipo de violencia, incluida la de género, que por triste que nos parezca, se sigue produciendo en soledad en muchos hogares.