Niveles de inasistencia en prekínder y kínder

Señor director:

Tal como lo han evidenciado las cifras, los niños de prekínder y kínder presentan graves niveles de inasistencia.

Se podría listar una serie de medidas para que desde el hogar y los adultos responsables de los menores se tome conciencia de cómo la inasistencia de hoy repercutirá en su formación mañana, donde recuperar trayectorias educativas se hace más complejo: se genera una brecha de 1,3 años de aprendizaje en el caso de los colegios municipales, muy por encima del 0,4% de los colegios particulares.

El artículo expone varias estrategias para monitorear y hacerse cargo del ausentismo, todas ellas muy pertinentes, pero hay en paralelo un mensaje que no refuerza las evidencias, como el de no aprobar kínder obligatorio, pues al negarlo se da una señal explícita: la irrelevancia de asistir en esta etapa de desarrollo, privando también, que su educación esté garantizada desde aquellos años en que todo su sistema emocional, social e intelectual está más apto para incorporar experiencias de aprendizajes significativas, por medio de lo más propio de ellos: el juego y el descubrimiento; edad clave para fomentar la creatividad y las habilidades socioafectivas y el desarrollo del lenguaje, entre otras.

No es difícil augurar las brechas significativas en sus procesos de enseñanza-aprendizaje que, luego, tanto lamentamos.

M. Solange Favereau C.
Facultad de Educación
Universidad de los Andes