Adaptarse pronto a la Educación Superior

El acceso a la Educación Superior es muy importante en términos sociales y de crecimiento personal y profesional para un estudiante, pero implica un desafío, mucha disciplina y tener un método para lograr el aprendizaje en un contexto más exigente.

Las sensaciones que experimentan los estudiantes que llegan a la universidad son muy diferentes y pueden ir desde la alegría absoluta hasta el nerviosismo y si bien no hay un patrón determinado de sensaciones, lo cierto es que ingresar a la Educación Superior constituye un hito emocionalmente relevante y bueno, pero genera estrés.

En general, todos los hitos en la vida de una persona provocan ansiedad y estrés, porque implican cambios que se interpretan como una crisis, aunque no siempre son negativas, porque significan una readaptación o necesidad de reacomodar y ajustarse y de reorganizarse tanto psicológicamente como en lo más operativo.

El estudiante, en general, no sabe con lo que se va a encontrar ya que cada institución de Educación Superior es distinta, tienen exigencias diferentes y la autonomía del estudiante es variable.

Entonces no hay una receta genérica para lograr una pronta adaptación, pero sí es posible hacer algunas recomendaciones
En primer lugar, los estudiantes deben ser proactivos para establecer estrategias de estudio y un acercamiento al conocimiento lo más rápido posible. También tienen que fortalecer los lazos sociales con los compañeros, porque siempre son muy vitales tanto para el estudio como para la vida universitaria en general.

No deben fiarse de los métodos que resultaron en el colegio y tienen que buscar un conocimiento más profundo. Además, deben comprometerse con el aprendizaje independiente del gusto o no con una asignatura. Es importante que sean capaces de cuestionar o hacerse preguntas en forma permanente además de leer más de lo exigido.

Finalmente, los estudiantes no deben bajarle el perfil, sino que aprovechar los programas de formación general y asumirlos con la misma importancia de otras asignaturas.

Por el lado de las instituciones es importante no olvidar que los estudiantes vienen desde distintas realidades y existen diferencias en su preparación. Por eso, las instituciones tienen que promover programas y actividades que le permitan al estudiante nivelar sus conocimientos lo más pronto posible además de impulsar y potenciar el pensamiento crítico y la autonomía en ellos.

Ximena Rojas
Académica de la Facultad de Psicología
Universidad San Sebastián