TIKTOK en la política

¿Alguna vez pensaron que iban a ver al presidente Sebastián Piñera caminando por el pasillo de la Moneda con la canción “One Dance” del rapero Drake de fondo? Probablemente, hasta este año, no. La revolución del video corto y el boom de los trends de TikTok llegaron hasta el mundo político nacional para quedarse. Algo que antes para algunos parecía lejano y poco serio, hoy parece ser la herramienta favorita para acercarse al segmento más joven de la población.

Y es que los cambios político-sociales experimentados durante el último tiempo, han abierto el abanico de posibilidades de autoridades y candidatos, dando espacio a la posibilidad de compartir contenidos livianos, característicos de las tendencias de TikTok, no sólo para captar la atención de un nicho de votantes, sino también para tratar de conquistar a ese grueso de votantes de entre 18 y 24, que, según cifras del Servel, mostró un alza en su participación en el plebiscito del 2020, con un 57% de participación, pero que en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales del 2017 sólo alcanzó el 35%.

Participar en las redes sociales, entonces, es una apuesta estratégica en tiempos de elecciones, si consideramos que la última entrega del estudio Target Group Index (TGI) de Kantar IBOPE Media posicionó a TikTok como la cuarta red social más utilizada por los chilenos, con un 40% de usuarios, precisamente, concentrados entre los 18 y 24 años.

Además, para un 5% de los usuarios de TikTok de la generación X, es decir hombres y mujeres entre 35 y 44 años, también quedaron atrás las clásicas “palomas” publicitarias, que atestaban las calles en tiempos de campaña. Hoy, los chilenos buscan informarse y aprender de manera práctica y rápida sobre sus intereses. Por eso, no es de extrañar que el 10% de los usuarios a nivel nacional dedique entre 90 minutos y dos horas a la aplicación a la semana.

Es así como el boom de TikTok trajo consigo una renovación para la comunicación política, haciéndola más auténtica y cercana. Bien lo sabe José Antonio Kast, que decidió sumarse a los challenges y audios del momento, convirtiéndose en todo un influencer al mostrar su faceta más relajada y distendida, que hoy le permite sumar 141.700 seguidores. Una dinámica muy diferente a lo que experimenta su contenido en Twitter, donde generalmente recibe comentarios de odio o memes como respuesta.

Un camino similar al que han tomado Gabriel Boric y Sebastián Sichel que con 16.5K y 57.5K seguidores respectivamente, también encontraron en TikTok una forma de dar a conocer sus propuestas en un mix con experiencias cotidianas, bailes y trends que logran generar una conexión con quien está del otro lado de la pantalla. O el cuestionario centeniall de la cuenta de Meganoticias que mostró a figuras como Yasna Provoste, Ignacio Briones, Paula Narváez o Mario Desbordes, vinculados con temáticas como series de animé, cantantes de reggaetón, virales chilenos, entre otros.

Sin embargo, es fundamental recordar que la clave detrás de la buena recepción de este tipo de contenidos no es solo mostrar al candidato lejos de la camisa y corbata, contando un chiste o cantando una canción porque lo hace ver “más humano”. sino encontrar la manera de generar una comunicación política creando contenido enfocado en el lenguaje propio de la plataforma. Solo así, es posible generar una comunicación que haga sentido a los usuarios en sus propios códigos

No es solo llegar y abrir una cuenta de TikTok para hacer campaña política o en el caso del gobierno para comunicar temáticas de la vida del presidente. La clave es construir relatos adaptados a cada una de las plataformas según el tipo de audiencia al que queremos llegar.

Ariel Jeria
Gerente General de Rompecabeza