Congreso insiste en retirar de operación barcos que pescan para aportar solidariamente a hogares de ancianos

“Contra todo sentido común, parlamentarios del Congreso de Chile insisten en un proyecto para eliminar el arrastre en la merluza común. Ya erraron en 2019 al obligar a capturar jibia sólo con herramientas artesanales obligando a sacar barcos de operación, cerrar líneas de proceso y, obviamente, despedir personal. El descalabro en cesantía todavía no es reparado, en lo que corresponde al Estado, y ahora quieren aumentar el desempleo cuando en Chile ya afecta aproximadamente un millón de personas y, en cifras, escala a una no vista en los últimos 20 años, de 15,6 % en el Gran Santiago”.

Lo expresó, desde Talcahuano, la directiva del Sindicato Interempresas de Oficiales de Naves Especiales y Nacionales MMN, cuyo presidente, Juan Carlos González Vergara recordó que el citado proyecto está en trámite en el Senado y los trabajadores pesqueros embarcados de la flota que opera para la industria reclamaron con fuerza a la comunidad para que haya una alerta sobre esta nueva amenaza que desde el Congreso se apunta al empleo, la gran y micro economía de la Región del Biobío y el país. El sindicato está afiliado a la Central de Trabajadores de Chile, CTCh la que representa a sobre 82 mil trabajadores formales de la empresa e industria privada del país.

A su vez, Oscar Alvear, secretario de la organización, conminó a los parlamentarios a: “entender que deben analizar las cosas desde una perspectiva técnica, científica, social y laboral. Tomen conciencia que les estamos hablando en representación de miles de Trabajadores dependientes de la Industria Pesquera que, en las crisis de los últimos 20 años no hemos parado, nos reducen e impactan, pero no dejamos de aportar a la alimentación y a la economía regional y nacional. Hoy en día estamos trabajando, con protocolos ajustados a la exigencia sanitaria y aportando inclusive pescado gratuito a adultos mayores de hogares estatales”.

Pesca no para

Precisamente, añadieron, en esta amarga hora de pandemia la industria pesquera no paralizó ni se acogió a la Ley de Protección del Empleo u otras medidas gubernamentales, sino que adoptó precauciones sanitarias extremadamente rigurosas, y mantuvo prácticamente a todos sus trabajadores con sus contratos vigentes lo que es un aporte a la economía regional, nacional y muy importante para la estabilidad emocional de muchas familias”.

Hay que destacar, dijeron los directivos, que la industria pesquera lleva la práctica su compromiso con la comunidad con el Banco de Alimentos de los Pescadores Industriales, una iniciativa de las empresas Landes, Blumar, Camanchaca, FoodCorp, PacificBlu, Orizon que satisfará todas las necesidades de pescado de, en principio, mil 102 personas residentes en Hogares de Ancianos dependientes del Estado de las regiones de Biobío y Ñuble. La idea es extender el aporte de jurel en conserva y filetes de merluza congelada a las regiones del Maule y la Araucanía. Toda la logística y coordinación también está asumida y las tripulaciones que capturan para los abuelos y abuelas de los centros han grabado saludos para ellos desde alta mar.

A ese sector, y esos trabajadores, que mantienen una actividad económica a pesar de todos los problemas comprometidos con un quehacer que aportar comida a la comunidad y trabajo a sus familias y muchas otras, es que se está amenazando con cesantía, cerró el Sindicato.