Carrera contrareloj de investigadores chinos contra el coronavirus

Desde el comienzo del brote de COVID-19, investigadores chinos corren contra el tiempo para rastrear la fuente y la ruta de transmisión del virus, así como para desarrollar reactivos de prueba.

El 31 de diciembre de 2019 se asignó a investigadores del Instituto de Virología de Wuhan, dependiente de la Academia China de Ciencias, la tarea urgente de realizar la secuenciación del genoma completo de muestras enviadas por el Hospital Wuhan Jinyintan que posiblemente contenían patógenos desconocidos. Tras denodados esfuerzos, el instituto logró completar la misión en menos de una semana, el 2 de enero de 2020, y compartió con el mundo la secuencia del genoma completo del COVID-19, con lo que obtuvo reconocimiento internacional por su “velocidad china”.

Un equipo de investigación de la Universidad de Tecnología Química de Pekín también ha trabajado contra el reloj para examinar a fondo la fuente del virus. Algunos integrantes del equipo incluso se quedaron en el laboratorio en la víspera del Año Nuevo Lunar.

Los investigadores han hecho arduos esfuerzos para realizar el alineamiento de secuencias basándose en la secuencia genética completa del COVID-19 y explorar la base de datos para homologar. A continuación, planean llevar a cabo investigaciones epidemiológicas y rastrear la fuente del virus utilizando inteligencia artificial y datos masivos para mejorar la precisión y la eficacia de la detección.

También al comienzo del brote, los Institutos Nacionales para Control de Alimentos y Fármacos, el Instituto de Virología de Wuhan y el Instituto de Biología de Patógenos de la Academia China de Ciencias Médicas estuvieron entre los primeros en investigar y desarrollar productos para la detección del coronavirus. Como resultado de su duro trabajo, se desarrollaron dos kits de prueba de ácido nucleico mediante diferentes métodos tecnológicos utilizando tecnologías de secuenciación por PCR fluorescente y terminadores reversibles.

El 8 de febrero de 2020 se lanzó otro programa de emergencia para mejorar la tecnología de testeo rápido y los productos para el análisis de ácido nucleico, antígenos y anticuerpos para permitir la detección y el diagnóstico rápido en el lugar entre casos sospechosos y contactos estrechos de pacientes infectados.

La difusión de estos logros científicos de manera oportuna alivió en gran medida el pánico general durante las primeras etapas del brote y ha ofrecido una base científica para la actual reanudación de la producción y el trabajo.

FUENTE Science and Technology Daily