Recuperación y movimiento: precursores de espacios laborales saludables

Existen distintas maneras de contribuir al desarrollo de una cultura preventiva en el ámbito laboral, y no es difícil ponerlas en práctica. Mientras algunas dependen exclusivamente del trabajador, otras tienen que ver con la disponibilidad de recursos de la empresa. Se trata de un espacio de co – construcción mutua entre el trabajador y empleador. Experto USS entrega algunas claves al respecto.

La vida laboral, con jornadas extensas y altas cargas de estrés, los tiempos de traslado para llegar al trabajo, así como los estilos de vida poco sanos, ponen en riesgo el bienestar físico y mental de los trabajadores y trabajadoras en Chile.

Para contrarrestar este impacto existen algunas acciones que pueden realizarse en el espacio de trabajo. “Lo primero es disminuir los tiempos de exposición al trabajo continuo, o aumentar los tiempos de recuperación, tanto fisiológicos como de descanso”, explica Gabriel Araya, kinesiólogo, académico de la Universidad San Sebastián (USS) y Vicepresidente de la Asociación Chilena de Actividad Física y Salud Laboral (ASOCAFISAL).

Se sugiere que cada 45 – 50 minutos de trabajo exista una pausa de 5 a 8 minutos. Con estos tiempos de descanso, por ejemplo, se logra mejorar los sistemas de atención frente a una tarea cognitiva y el cuerpo se recupera a nivel fisiológico, comenta el experto. “En este sentido, el entrenamiento laboral funcional, es una nueva estrategia que actualmente se esta implementando con muy buenos resultados, esto en comparación a los ejercicios clásicos de estiramiento conocidos como pausas activas. El entrenamiento laboral funcional podría ser un buen elemento de equilibrio físico y psicoactivo positivo”, agrega Araya.

Para dirigir estas acciones es fundamental contar con la guía de profesionales adecuados, expertos en movimiento humano, que conozcan los procesos fisiopatológicos y fisiológicos de poblaciones laborales específicas. “No será lo mismo una rutina para trabajadores de una línea de producción, expuestos a repetitividad y altas cargas, frente a la de otro grupo que se desempeña en una oficina con posturas mantenidas, utilizando recursos cognitivos”, explica el académico de la USS.

Productividad, bienestar y prevención: impactos del ejercicio en el trabajo

Algunas empresas en Suecia convirtieron la actividad deportiva en una obligación laboral. Los argumentos de esta política apuntan a generar bienestar, mayor productividad, rentabilidad y a mejorar la convivencia. Esta experiencia es un precedente para el contexto local, marcado por el aumento de enfermedades crónicas.

El ejercicio durante la jornada de trabajo es una excelente alternativa para incidir en los estilos de vida de las y los trabajadores. “Bajo ciertas condiciones la actividad física evita accidentes y disminuye la aparición de enfermedades profesionales. En el caso de Chile, que cuenta con altos índices de sedentarismo y obesidad, la actividad física y ejercicio en el trabajo se convierte en un factor protector de patologías derivadas de estas condiciones, generando un impacto positivo en la salud pública del país”, comenta el kinesiólogo.

Asimismo, “estas prácticas contribuyen a mejorar la convivencia, evitando cuadros de estrés que terminan, muchas veces, en una falta de empatía en espacios laborales, lo que en algunos casos puede llevar a la aparición del Síndrome de Burnout”, puntualiza.

Para llevar a cabo estas acciones, comenta el académico, es crucial que la infraestructura laboral garantice ciertas condiciones, es decir, escaleras y vías para caminar, lugares para realizar actividad física (propios o en convenio), duchas y espacios para cambiarse ropa, y favorecer el desplazamiento activo (por ejemplo, fomentando el uso de bicicleta para trasladarse al trabajo).

“Un contexto laboral que protege la salud, a través de las acciones descritas, resulta más eficiente. Ahí radica el principal desafío que tenemos los profesionales de la salud ocupacional en Chile. De igual forma, tenemos que empoderar a la población sobre la importancia de este tema”, concluye el académico de la Universidad San Sebastián.