Descubre si la percepción que tienes de tu cuerpo afecta tu vida sexual

Por: Verónica Alvarez

La falta de autoaceptación puede ser muy perjudicial tanto para ti como para tu pareja, ¡descubre si te ocurre!…

Problemas de parejaCrees que tu cintura luce ancha como una pelota de basket, pero cuando le preguntas a alguien te dice que “luces muy bien”. ¿Miente o tú tienes una percepción errada de tu cuerpo?.

Photoshop, publicidades, farándula… muchas cosas nos hacen creer cada día que existe un cuerpo perfecto y algunas mujeres persiguen cegadas esos estándares de… ¿belleza?.

No es necesario que hagas un test psicológico para saber si la percepción que tienes de tu cuerpo está distorcionada. Algo tan simple como prestar atención a lo que ocurre en la cama te dará la pauta que necesitas para comenzar a aceptarte y a quererte un poco más.

Siempre lo hacen con las luces apagadas

¿Así son las relaciones íntimas que mantienes con tu pareja? Pero no porque él lo quiera sino porque prácticamente es una… ¿exigencia de tu parte?.

Preferir tener relaciones sexules escondidas en la oscuridad podría ser una señal de que estás descontenta con tu aspecto físico y no deseas que otro te observe porque te sientes incómoda.

¡Es una verdadera pena que te sientas así! Tu inseguridad no te permite disfrutar del momento porque tienes la mente puesta en tus inseguridades, y él tampoco puede disfrutar porque no le dejes contemplar tu cuerpo.

Todas tenemos algunos complejos, esto es cierto, son pocas las personas que se aceptan al cien por cien. Pero la realidad es que llevarlo al extremo deja de ser natural para convertirse en un problema que es mejor ver en profundidad.

Si la falta de aceptación por el propio cuerpo te ocasiona sufrimiento, inhibición y te impide llevar una vida íntima con normalidad, entonces es conveniente buscar ayuda.

Tu autoestima está en caída libre

Cuando la autoestima de una persona es muy baja a causa de la percepción física, suelen aparecer descalificativos del tipo “estoy gorda”, “¡mira qué pedazo de caderas tengo!”, “no hay ropa que me quede bien”, “estoy hecha una vaca”, “ni se te ocurra tocarme”.

¿Cuántos pensamientos de este tipo tienes al día? O ¿acaso piensas en ellos cuando un chico te invita a salir y te sorprendes que se haya fijado en ti? Si tus respuestas a estas preguntas son afirmativas, amiga mía, te estaría faltando un poco de amor propio. ¡Quiérete más!

Terminas reprimiéndote

Es natural que te reprimas si no tienes una buena percepción de tu cuerpo. Si no estás contenta con tu cuerpo entonces, ¿cómo podrías dejar que alguien más lo acaricie o lo vea? ¡Imposible! Pero…

¿Evitas el contacto íntimo? ¿Has favorecido la ruptura con algún chico, por tus actitudes y comportamientos gracias a la falta de amor por tu cuerpo?

Te sientes desanimada

Esto está muy relacionado con el punto anterior, es que cuando reprimes deseos dejas de ser tú para convertirte en una versión falsa. Poco a poco tu ánimo se desploma, te sientes triste y angustiada porque hay algo que no te permite ser como verdaderamente eres.

Por eso es muy importante reconocer y llegar al fondo de lo que te ocurre para que en primer lugar puedas sanarlo y vivir tu vida plenamente en todos los aspectos, pero también para que puedas compartirla de forma satisfactoria con quienes amas.

Vuelve a mirarte en el espejo, ¿acaso no eres la versión más real de una mujer? ¿Por qué crees que a las modelos les cuesta tanto sacrificio, dietas, ejercicios y retoques de Photoshop tener el cuerpo que tienen? ¡Porque no es lo verdaderamente natural! Entonces, ¿quiénes van en la dirección contraria hacia el cuerpo naturalmente bello?, ¿tú o las mujeres esterotipadas? Ya sabes la respuesta… ¡ÁMATE, QUIÉRETE!

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