El Alzheimer podría no ser enfermedad degenerativa sino de transmisión entre los humanos

Hace diez años la idea de que la enfermedad de Alzheimer pudiera transmitirse entre las personas se veía como algo tan imposible que hasta producía risa entre los investigadores, sin embargo un equipo de científicos ha demostrado que ésta posibilidad existe, aunque es bastante difícil que se produzca porque para ello deben darse condiciones excepcionales.

Estudio AlzheimerEl estudio, publicado en la revista científica ‘Nature’ y dirigido por los investigadores John Collinge y Sebastian Brandner, del Departamento de Enfermedades Neurodegenerativas del Instituto de Neurología de Londres y la Clínica Nacional de Priones en Reino Unido, ha demostrado que los tejidos pueden transmitir síntomas de la enfermedad entre los seres humanos.

Este resultado se observó durante el estudio de las autopsias de los cerebros de ocho personas que habían muerto de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, también conocido como mal de las ‘vaca locas’. Todas ellas habían enfermado por ser tratadas en la infancia con la hormona del crecimiento que, hasta que fue asociada a esta enfermedad en 1985, era extraída de las glándulas pituitarias de cadáveres humanos. Seis de los cerebros, además de los daños causados por el Creutzfeldt-Jakob albergaba la patología amiloide asociada con la enfermedad de Alzheimer.

“Esta es la primera evidencia de transmisión en el mundo real de la patología amiloide”, dice el neurocientífico molecular John Hardy, del University College de Londres (UCL), quien taca el resultado de “potencialmente preocupante”.

Esta afirmación se produce teniendo en cuenta que decenas de miles de personas fueron tratadas durante años con hormona del crecimiento humano (hGH) y podrían estar en riesgo de la enfermedad de Alzheimer. Y aunque no hay indicios de que el Alzheimer podría ser transmitido a través del contacto normal con los pacientes, algunos científicos temen que los hallazgos podrían tener implicaciones más amplias, como que el Alzheimer podría contagiarse por otras vías a través del cual la Creutzfeldt-Jakob se puede transmitir, como transfusiones de sangre o por contaminación de instrumentos quirúrgicos.

La Creutzfeldt-Jakobes una de varias enfermedades neurodegenerativas causadas por una, la proteína mal plegada infecciosa o prión, PrP llamada. Su forma mal plegada hace que sea pegajoso, por lo que forma grumos. Los científicos ahora creen que la enfermedad de Alzheimer también se podrían accionar por un mal plegamiento similares, en este caso del péptido amiloide-B, con placas de la enfermedad que crecen de pequeñas-amiloide-B “semillas”.

Los ratones y monos tití desarrollaron estas placas cuando sus cerebros fueron inyectados con extractos de cerebro que contienen amiloide-B; en ratones, placas se desarrollaron incluso cuando los extractos se inyectaron en estómagos de los animales.

Esta última investigación proporciona una base a la teoría de que la formación de placa amiloide podría ser activado de esta manera en los seres humanos, aunque “no llegan a proporcionar la prueba final de esta”, dice el neurocientífico Mathias Jucker, de la Universidad de Tübingen , Alemania, quien es co-autor de un artículo adjunto a la investigación. Dicha prueba requeriría la inyección de hGH cadáver derivado en animales en condiciones controladas y ver si los depósitos de amiloide se desarrollan como consecuencia.

Siguiente paso de la investigación

Pero puede que no sea fácil de conseguir de los extractos originales de hGH, que fueron preparados en varios lugares. Algunos se sabe que han sido almacenados en Reino Unido, donde los juicios acerca de la posible responsabilidad están en curso, pero los científicos no saben si otras poblaciones se han mantenido.

También será difícil analizar que paso con las personas que recibieron las inyecciones de hGH después de tantos años. La Clínica Nacional Prion en la UCL hospital, que tiene una línea de ayuda para las personas que se preocupan por el riesgo de Creutzfeldt-Jakobes después de las inyecciones de hGH, asesorará a estos pacientes.

Ninguno de los ocho pacientes estudiados, que tenían entre 36 y 51 cuando murieron, había mostrado síntomas clínicos de la enfermedad de Alzheimer, que también tiene un largo período de desarrollo. De los seis que tenía la patología amiloide-B, en cuatro se desarrollo.

Debido a que es raro ver este tipo de patología amiloide a edades tan tempranas, los científicos sospechaban que las semillas de amiloide pueden haber sido transferidos con la inyección de hGH, al igual que el prión de la Creutzfeldt-Jakobes.

Asimismo, determinaron que ninguno de los ocho individuos tenía predisposición a la aparición temprana de la enfermedad de Alzheimer u otras enfermedades neurodegenerativas. Además, estudiaron si la placa amiloide realmente puede extenderse desde el cerebro a la glándula pituitaria, situada a las afueras de la base del cerebro.

“Creemos que la explicación más plausible para la aparición de la patología amiloide es que había sido transmitida por determinados extractos de hGH que pasaron de estar contaminados con semillas-amiloide-B, así como los priones de Creutzfeldt-Jakobes”, ha señalado Collinge.

La coordinadora del Grupo de Estudio de Conducta y Demencias de la Sociedad Española de Neurología (SEN), la neuróloga Sagrario Manzano Palomo, ha lamentado cómo algunos medios se han hecho eco de los resultados obtenidos por el estudio publicado en la revista científica ‘Nature’, confundiendo transmisión con contagio, y pide cautela a la hora de tratar de simplificar términos científicos y de valorar el estudio que no es concluyente.

El resumen del estudio, dirigido por los investigadores John Collinge y Sebastian Brandner, del Departamento de Enfermedades Neurodegenerativas del Instituto de Neurología de Londres y la Clínica Nacional de Priones en Reino Unido, publicado en la revista cientifica afirmaba la posibilidad de que se pudiera transmitir proteínas precursoras de la enfermedad de Alzheimer en situaciones médicas muy excepcionales.

En primer lugar, la doctora aclara que “trasmisión y contagio son palabras totalmente distintas en el campo de la medicina. Contagio es cuando existe la posibilidad de la propagación de una enfermedad de un individuo a otro y en ningún caso se ha hablado de ello en dicho estudio. Además, Alzheimer y demencia tampoco son sinónimos”.

En segundo lugar, tras tener acceso a la investigación, afirman que en el estudio no se menciona en ningún momento la palabra Alzheimer, sino que hace mención a una proteína llamada ‘beta-amiloide plegada de forma anómala’, lo que no es sinónimo de tener una enfermedad de Alzheimer.

“Además, no se menciona la existencia de otra alteración en los cerebros de estos pacientes, muy característica de la enfermedad de Alzheimer, que son los ovillos neurofibrilares, por tanto no se puede extrapolar que estos sujetos tengan Alzheimer”, añaden.

En tercer lugar, recuerdan que, desde el punto de vista clínico, estos 8 pacientes desarrollaron una demencia asociada a su enfermedad priónica (Creutzfeldt-Jakob), no una enfermedad de Alzheimer. Por tanto, “se trata de una interpretación desacertada que debe ser aclarada por el bien de todos”.

En resumen, “ha existido, por lo tanto, varias malinterpretaciones del trabajo realizado los investigadores John Collinge y Sebastian Brandner haciendo equivalentes las placas de amiloide con la enfermedad de Alzheimer y también entre transmisión y contagiosidad”.

Además, “aunque el artículo publicado es muy interesante porque habla de la posibilidad (teórica) de que la introducción de proteína beta-amiloide en un cerebro sano pueda generar una amiloidosis, tampoco es definitivo”.

Por tanto, recuerda que “hay que analizar los datos con cautela, como todo en medicina, y ver si son reproducibles”; asimismo, desde el Grupo de Estudio de Conducta y Demencias de la SEN pide, a la vista de este tipo de informaciones, que no se simplifiquen términos científicos y más si se trata de medicina, ya que “titulares como los que se han generado a raíz de la malinterpretación de este estudio, pueden generar mucho temor e incertidumbre entre pacientes y familiares”.

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