SAG Tarapacá inicia fiscalización temprana de venta de Chicha

Fiscalizacion de chicha por SAG TarapacaSe acercan las Fiestas Patrias, y el Ministerio de Agricultura a través del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) de Tarapacá, determinó iniciar una fiscalización temprana a los puntos de venta de chichas y vinos pipeños, cuyo consumo se incrementa durante septiembre.

Los primeros locales en ser fiscalizados por el SAG fueron los supermercados y botillerías de la región, mientras que para los próximos días se espera la llegada de los camiones sellados desde las localidades de San Felipe, Los Andes y Villa Alegre y que expenden este brebaje de manera fraccionada en el sector del cementerio N° 3 en Iquique.

Según la ley 18.455 que regula la elaboración de alcoholes, es el SAG quien debe certificar la genuinidad y la potabilidad de los vinos y licores, para lo cual se les exige a los/as comerciantes de este alcohol típico presentar las facturas y guías de despachos que demuestren la cantidad y origen de la bebida fermentada, además de tomar muestras del producto para su análisis en laboratorio, y así garantizar que cumpla con las normativas vigentes.

Fernando Chiffelle , Director Regional del SAG Tarapacá,  recordó que la chicha es el único producto que la ley autoriza a comercializar en envases abiertos, por lo que siempre existe un riesgo de adulteración.  “Y es por eso que queremos que los consumidores tengan muy claro en qué deben fijarse al momento de adquirir este producto: para la elaboración de la chicha está prohibida la adición de agua, el uso de endulzantes artificiales no permitidos, como sacarina, el uso de preservantes no autorizados y la elaboración a partir de materias primas no autorizadas” dijo.

De igual forma, indicó que toda la chicha que se expenda en supermercados debe estar etiquetada, señalándose el nombre y dirección del envasador, el tipo de producto (chicha), su grado alcohólico (11,5 ° mínimo) y el volumen. “Por lo que llamamos a la comunidad a adquirir chichas sin ningún olor extraño, porque lo normal es un buen aroma, entre fruta y vino; sin sabor a sacarina, sin partículas en suspensión, y en el caso de dudas sobre el producto, a exigir procedencia con documentación de respaldo”,reiteró Chiffelle.

Cabe señalar finalmente, que la adulteración de la chicha considera multas que van desde la destrucción de toda la partida muestreada hasta el pago de una multa máxima de 150 UTM (más de $5.780.000.-).