Caso Muebles: División especializada del Gore dio a Gianpiero Cánepa las facilidades para cumplir con entrega de mobiliarios

Juicio Caso MueblesEn el juicio del Caso Muebles, quien era la jefa de la División de Análisis, Control y Gestión (Dacog) del Gobierno Regional de Tarapacá el primer semestre del 2008, Jacqueline Díaz, afirmó que en las diversas reuniones que sostuvo ella y otros funcionarios del Gore con el acusado Gianpiero Cánepa, representante de la empresa Génova, éste les manifestó que no tenía la capacidad económica para responder por la garantía postventa que ofreció en los proyectos. “Finalmente llegamos a un acuerdo que los muebles faltantes, que en Arica era casi el 50%, los entregaría cumpliendo las especificaciones técnicas, pero nos señaló que no cambiaría el mobiliario entregado, pues no estaba en condiciones económicas de hacerlo. Sin embargo, nunca cumplió ese acuerdo”.

Díaz explicó que en 14 oportunidades le solicitó  formalmente a Cánepa que cumpliera con los proyectos, tanto en cantidad como en calidad, corrigiendo los problemas que se habían detectado en las visitas inspectivas a los colegios, pero nunca tuvo una respuesta formal. Agregó que también hubo múltiples reuniones con Cánepa y sus abogados (Esteban Basaure y Diego Hauva) para intentar llevar a buen término el proyecto computadores, pero nunca se cumplieron los plazos ni se hicieron las correcciones necesarias.

La testigo señaló que finalmente el intendente Pablo Valenzuela resolvió no pagar el proyecto computadores –que era el único de los tres proyectos que no se había cancelado-, ya que no había una recepción conforme de los bienes, pese a la prórroga y todas las oportunidades que se le dieron a la empresa. “Estábamos desilusionados, ya que habíamos gastado mucho tiempo y recursos humanos para intentar que se terminara de  ejecutar bien el proyecto, pero no fue posible”.

La ex jefa de la Dacog indicó que días después de dar aviso a Cánepa y la empresa Factorline (que estaba solicitando el pago de la factura) de que no se pagaría el proyecto computadores, la desvincularon de su cargo y Cánepa la denunció en la prensa por supuestas actuaciones irregulares. “Esto no fue una sorpresa, ya que previamente Jorge Jacobs y el abogado Diego Hauva me habían anunciado que si no pagaba, harían acciones en mi contra”.

Jacqueline Díaz afirmó que recibió presiones de muchas personas para que se pagara el proyecto computadores, pero que ella siempre se mantuvo en que esto no era posible mientras no se cumpliera con la entrega. “La mayor objetividad de mi decisión estaba en las propias bases, éstas ya habían fijado el camino y si no se cumplían, el Gobierno no podía pagar”, concluyó.